jueves, 23 de junio de 2011

Problemas que ponen en riesgo la integridad del ACR Lomas del Cerro Campana

Problemas que ponen en riesgo la integridad del
 Área de Conservación Regional "Lomas del Cerro Campana"
 Por Víctor Corcuera Cueva

Vista del Balneario de Huanchaco desde las Lomas  del Cerro Campana

Es en mi niñez que escucharía por primera vez la leyenda de la “campana de oro” y que si mal no recuerdo “esta campana se iba volando y se escondía detrás de un cerro y con el tiempo el cerro tomo su nombre: Cerro Campana”. Es así que en las tardes de verano, cuando mi madre nos llevaba a Huanchaco, solía ver sin cesar al cerro y le buscaba la forma de campana y hasta en mi imaginación escuchaba el campaneo. Con el tiempo y a medida que me sumergía en la lectura de los escritos de Juan Pulgar Vidal, surgió la curiosidad de caminar, explorar y ver “in situ” la fauna y flora silvestre tal y cual el maestro Pulgar Vidal describía en el capitulo referente a las Lomas costeras.
Es recién cuando cursaba la carrera de Guía Oficial de Turismo que tuve la oportunidad de ascender hasta la parte media del Cerro Campana para luego descender y bajar por el litoral de Huanchaco. Lo que recuerdo de mis pensamientos de aquella primera experiencia es que estaba frente a un Apu, un ente sagrado por los antiguos pobladores del Valle Moche y Chicama. Imaginaba a caminantes en direcciones opuestas de norte a sur y viceversa. Con la presencia de restos de moluscos terrestres y marinos, los imaginaba alimentándose bajo la sombra y protección de un paraviento. ¿Los cactus gigantones habrían servido también para que los antiguos caminantes dejen sus marcas y un “te quiero baby” o un “promoción San Juan”? (Ver figura 1). No lo sé, pero de seguro los frutos de algunos cactus fueron bien apreciados. Aquella oportunidad observaría y apreciaría a milímetro el todo, quedaría absorto, la sensación era la misma de observar  por primera vez un planeta.

El Cerro Campana se ubica a 16 km. al nor oeste de la ciudad de Trujillo y a 6 kilómetros del litoral del distrito de Huanchaco, provincia de Trujillo, Región de la Libertad, margen derecha del valle de Moche. (Ver Figura 2).

En 1996 se lanzo la propuesta para declararla como Área de Conservación Regional (ACR) pero hasta la fecha los responsables del informe técnico brillan por su silencio. El periodista Sánchez Santur (2005) en su artículo que gano el “Biodiversity reporting award” señala que la extensión es de 4 mil 564.98 hectáreas comprendidas entre los 200 y 996 msnm, área que será distribuida en caminos de acceso (4.72 Has), zona demostrativa (29.64) y conservación (4,530.68 Has), con un perímetro de 45 mil 45.286 metros. También contempla una franja de 20 metros de ancho por 2.545 metros de longitud para el camino de ingreso, paralelo a la muralla pre inca (lado oeste), partiendo del kilómetro 574 de la carretera Panamericana Norte. Esta información ha sido confirmada por el Relacionista Público del Proyecto Chavimochic: Humberto Landeras.
Hace poco se creó el “Grupo Impulsor” convocados por El Gobierno Regional de La Libertad. Parece que se tiene un avance considerable . Pero tanto el Catedrático Luis Pollack como el Biólogo Carlos Quiroz , estiman que no es suficiente. Además, según Percy Valladares Huamanchumo (Director de la Biblioteca Municipal de Huanchaco) el Gobierno Regional no les ha enviado el informe técnico ni tampoco los ha convocado. Valladares es uno de los que forman el “Grupo Impulsor” y con laudables esfuerzos ha logrado involucrar a profesionales y empresarios en una cruzada que tiene por fin proteger y conservar las Lomas del Cerro Campana.
El descontento surge y se argumenta frente al reciente reporte de Geoglifos en las Lomas Costeras del Cerro Campana (CORCUERA CUEVA, Víctor y Gori Tumi ECHEVARRIA LÓPEZ. 2011) , y el reporte de material arqueológico del Periodo Paijanense (Briceño, 1997) . (Ver Figs. 3 y 4)
Ambos reportes son fundamentales para replantear la extensión y desde donde debe abarcar la futura ACR “Lomas del Cerro Campana”. Pues el equilibrio de la biodiversidad del macizo se debe gracias a la interacción natural entre los tres pisos altitudinales del Cerro Campana . (Ver Figs. 5,6 y 7). La Biodiversidad que está en la parte media y superior del Cerro Campana se debe gracias a la existencia de las Lomas Costeras las cuales están ubicadas a partir de los 100 m.s.n.m. Tanto el material arqueológico como la existencia de “Achupallas” en sus seis variedades desaparecerían si solo se considera al ACR (Área de Conservacion Regional) a partir de los 200 m.s.n.m. Por consecuencia la biodiversidad que engloba a los tres pisos altitudinales ante el inminente propósito que tiene el PECH (Proyecto Especial Chavimochic) de irrigar el piso altitudinal “desértico” desaparecería y sus consecuencias serian nefastas, generando el efecto invernadero en el valle Moche. (Ver Figs. 8,9 y 10).
Pero no solo el plan de irrigación es el único problema que atañe a nuestra único “laboratorio natural” de la Provincia de Trujillo, sino también, la sistemática expansión de la industria avícola, porcina, canteras de agregados de construcción y diferentes intentos de invasión por parte de traficantes ilegales de tierras. (Ver Figs. 11 y 12)

En conclusión, los técnicos del Proyecto Chavimochic deben buscar otro trayecto por donde pase el futuro canal madre y el Gobierno Regional debe considerar ampliar las hectáreas y el anillo de amortiguamiento y delimitarlo físicamente. De esta manera se crearía las condiciones básicas para la investigación científica multi disciplinaria y puesta en valor de uso turístico y educativo.

El Turismo Científico será el pilar económico que permitirá engranar Corredores con Rutas Temáticas, generando más oportunidades de inclusión socio económica respetando los estándares internacionales de respeto al medio ambiente y educando para el futuro.

Se tiene que actuar ya y no permitir que la biodiversidad de la Provincia y nuestras reliquias arqueológicas sean pisoteadas por intereses mezquinos y minoritarios. (Ver figura 13).

Atte.
Víctor Corcuera Cueva
Todas las fotografias por Víctor Corcuera Cueva.
Trujillo, el 23 de junio del 2011.

 
 Figura 1: Cactus gigantón (Neoraimondia arequipensis)

 Figura 2: Mapa de ubicación del sitio de Lomas de Cerro Campana. Gori Tumi 2011.
 Figura 3: Geoglifos antropomorfos. Foto Víctor Corcuera 2011.
 Figura 4: Geoglifo figurativo antropomorfo cubierto por achupallas y semi enterrado por arena, notar la referencia de la Escala APAR en la base de la figura. Foto Víctor Corcuera 2011.

 Figura 5: “Achupalla” (Tillandsia purpurea)

 Figura 6: Paisaje de las Lomas del Cerro Campana, en transición cromática.
Este es el hábitat propicio del zorro, vizcacha, ratón de campo, gato montés, canastero, pamperito, lechuza de los arenales, halcones color plomo, picaflores, etc. (Sánchez Santur, 2005)


 Figura 7: Otra variedad de “achupalla” (Tillandsia recurvata)

 Figura 8: Hitos del PECH (proyecto especial Chavimochic) que indican por donde pasara el Canal Madre.


Figura 9: Este hito del PECH está a 115 m.s.n.m.  a solo 30 metros de los geoglifos reportados  por CORCUERA, Victor y Gori ECHEVARRIA.

Figura 10: La imagen habla por si sola, el hito del PECH como un mojón en medio de una población de “achupallas”. Al fondo el Cerro Campana.

 Figura 11: Las granjas industriales avícolas es otro gran problema que amenaza la integridad de las Lomas del Cerro Campana.

 Figura 12: La expansión de las canteras de agregados para construcción y las latentes invasiones de traficantes ilegales de tierras avanzan a pasos agigantados.
Sólo se protegen, en Chile, las reservas La Chimba (30 km2) y en Perú, Lachay y Paracas (Sánchez Santur, 2005)

 Figura 13: Geoglifo antropomorfo, semi destruido por las llantas de un vehículo motorizado.

Flora: 221 especies de plantas (forrajeras, alimenticias, fitogenéticas y ornamentales), entre líquenes (37), hepáticas (5), musgos (13), pteridofitas (13) y 159 fanerógamas. Esta diversidad florística es superior a la que tienen las Lomas de Lachay (100 especies).
El 20 % de ella es medicinal (Sánchez Santur, 2005)

Fauna: 60 especies de vertebrados: 6 mamíferos, 27 aves (algunas endémicas), 15 de reptiles. Los invertebrados superan las 200 especies: arañas plateadas y viuda negra, ciempiés y caracoles.

Estos hábitats alcanzan su máximo desarrollo en el desierto peruano, con 40 áreas definidas y su mayor diversidad en el Cerro Campana con 221 especies de plantas; Lachay con 100; Atiquipa con 120; y Lomas de Mollendo con 122.
9Briceño Ruiz, J. (1997). Evidencias Paijanense en la loma del Cerro Campana, valle de Moche. Revista del Museo de Arqueología, antropología e historia. N°7, pp. 17-37.

MORTEM