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lunes, 24 de junio de 2019

SEGUIMOS respirando veneno

Seguimos respirando veneno


En pleno siglo XXI, cuando la ciencia ha permitido crear tecnologías amigables con el medio ambiente, la quema de caña de azúcar sigue siendo una práctica muy común en el Perú, especialmente, en La Libertad. El suelo, el aire y la salud de los pobladores se ven afectados por la indiferencia de las altas esferas del poder. 

Informe Especial - Diario La Industria, 
Trujillo 23 de junio de 2019 
María José GOGNY

Artículo completo: pulse aquí


martes, 11 de junio de 2019

Una historia no contada


Una historia no contada



Víctor D. Corcuera Cueva

El libro Huacas y huaqueros, del Dr. Jorge Zevallos Quiñones, es una de las fuentes que nos informa la cantidad de sitios arqueológicos que, en el presente, ya no existen en la ciudad de Trujillo. Varios de estos monumentos arqueológicos fueron destruidos por la expansión urbana y agrícola. Los recientes hallazgos en la Huaca Panamá nos confirman que, debajo de nuestra ciudad, existen vestigios de una historia aun no contada.  

De otro lado, es preocupante que, en la Provincia de Trujillo, sólo cuatro sitios hayan sido puestos en uso turístico. De éstos, las Huacas de Moche, son las únicas que, desde sus inicios, han tenido una gestión integral y de ser el único Producto Turístico en la Región. Una realidad preocupante, considerando que Chan Chan a pesar de ser un sitio Unesco, su gestión turística es cuestionable.

Los recientes hallazgos arqueológicos, en la Huaca Panamá, es una señal de la riqueza cultural ubicada, literalmente, debajo de la ciudad de Trujillo. Al igual que la fábrica de ladrillos del periodo colonial, cada artefacto arqueológico, es pieza clave para conocer los procesos culturales en el valle de Moche, durante los últimos 2000 años. Una gama de investigación interdisciplinaria se abre frente a estos hallazgos. Estudios especializados, como la arqueometría, podría ofrecer datos de los alimentos preparados en las vasijas halladas, por ejemplo.

Asimismo, nos preguntamos ¿Cuál fue la relación de este sitio con las Huacas de Moche y Chan Chan? Sin duda, el arqueólogo Feren Castillo Lujan, nos podrá dar más alcances una vez que sistematice y procese los datos. Estemos atentos a las intervenciones arqueológicas que en ellas están los capítulos de una historia no contada. Testimonios que podrían ponerse en uso social y ser parte de la oferta turística cultural, lo que dinamizaría la economía de la Región.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo.
Martes, 11 de junio de 2019

Versión en PDF: pulse aquí


Huaca Panamá - Periodo Moche (400 d.C.) © Feren Castillo Luján

Horno para quema de ladrillos - Periodo Virreinal (s. XVII) © Feren Castillo Luján

Fosa intrusiva. Periodo Chimú-Inca (s. XV) © Feren Castillo Luján








viernes, 6 de julio de 2018

Incendio en el Hostal Colonial. No todo está perdido

Incendio en el Hostal Colonial. No todo está perdido

Los sueños y esperanzas en cenizas. Foto por © Lidia Bado

El incendio desatado en el inmueble ocupado por el Hostal Colonial, nos deja enseñanzas y señales, para volver la mirada hacia nuestra ciudad, hacia nuestra memoria histórica.
La pérdida de un Monumento, implica la pérdida de un elemento de nuestra identidad, de nuestra integridad. Los inmuebles virreinales y republicanos, ubicados en el Centro Histórico Monumental de Trujillo, conforman, en su conjunto, nuestra identidad regional. Cada elemento arquitectónico, utilizado en las modas, estilos, tendencias; constituyen fragmentos de nuestra historia tan extensa y pluricultural.
La apropiación social del Patrimonio se da a través de los vínculos que se ejerce sensorialmente, entre el monumento y el que lo contempla. ¿Cuántos de nosotros, de nuestra generación, de los que ya pasamos los 40 años, hemos pasado más una vez por aquella esquina? Sin duda los suficientes como para afirmar que el paisaje urbano, no será el mismo sin aquel balcón.
¿Cuántas experiencias hemos vivido teniendo como testigo a esta esquina? Mis recuerdos más tempranos se remontan a 1986, cuando el acceso a aquel balcón era por la cuarta cuadra del jr. Gamarra. Una empinada grada de madera, llevaba hasta los altos, donde funcionaban diversas oficinas. Para mí fue un descubrimiento ver desde aquel balcón, el Cerro Campana y el litoral. En mi percepción de niño, las historias de piratas y galeones que llegaban a Huanchaco, adquirían dimensiones insólitas, fantásticas. Desde allí también se podía observar Chan Chan, era un excelente mirador urbano.
Con el tiempo ese inmueble albergó diferentes comercios e instituciones. Si la memoria no me falla, la academia pre universitaria "Ingieneria” funcionó unos veranos en la planta baja. Los altos ya estaban abandonados. Recientemente, hace pocos años, el Dr. Rojas, propietario del Hostal Colonial, adquirió la segunda planta del inmueble que hoy es cenizas. Él invirtió - más allá del dinero -, energía y esperanzas. Por qué solo una persona que tiene la cualidad de amar a su ciudad, tiene la capacidad de ir más allá de los obstáculos. Su ímpetu y visión, lo motivaron a invertir en un monumento abandonado. Tanto las polillas como la exposición a la intemperie lo había afectado seriamente. Recuerdo muy bien aquel día cuando el balcón relucía restaurado, pintado y sobretodo funcional. El Dr. Rojas había demostrado que si se podía recuperar nuestros monumentos, darles un uso social, de revivir nuestra ciudad.
El incendio ha llevado al nivel de cenizas, los sueños y esperanzas. Nos ha demostrado que tan frágiles son nuestras instituciones públicas. Que en pleno siglo XXI no se tiene la cultura de prevención; que no existe ordenamiento territorial; que no existen mapas de vulnerabilidad; que el Patrimonio sigue siendo la última prioridad. Nos ha demostrado, también, que los únicos héroes siguen siendo los bomberos, quienes, a pesar de las adversidades, están allí para servir sin ningún estandarte político ni religioso.
Pero esas cenizas también pueden motivarnos a reconstruirnos, a renacer nuestra ciudad, a devolverle el lugar que se merece. De nuestra ciudad han surgido hombres y mujeres universales. No todo está perdido, aún estamos a tiempo de devolver la energía a nuestra ciudad y para lograrlo todos debemos aportar, sumar.

Víctor D. Corcuera Cueva
Trujillo, 06 de julio de 2018

El incendio del Hostal Colonial




El incendio del Hostal Colonial

El balcón corrido devorado por las llamas. Foto por © Jaime Mendoza, 5 de abril 2018

Víctor D. Corcuera Cueva



Recuerdo en 1987 un siniestro de gran magnitud se originó en el mini mercado “Monterrey”, hoy Metro, ubicado en la intersección de los jirones Junín y Pizarro, del Centro Histórico Monumental de Trujillo. Después de 4 días se logró controlar el fuego. En aquel tiempo el tráfico vehícular no era tanto como en el presente, sin embargo, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios pasaban por el mismo problema: falta de agua. 

Esta tarde, se desató un siniestro en el Hostal Colonial. Todo el segundo piso de este edificio, que da a la calle Gamarra e Independencia, estuvo construido en quincha. Evidentemente la madera, caña brava y los muebles inflamables de cada habitación; permitió que el fuego se expanda de manera casi automática. Algunas instituciones públicas han apoyado, logísticamente, a los bomberos para poder controlar el fuego y evitar que se expanda a otros inmuebles declarados Patrimonio Cultural y que son de las mismas características constructivas.

Muchas personas que dependen, económicamente, del Hostal y de los comercios ubicados en la primera planta quedan afectados. Empleados contratados directamente como: counters, administrativos, cuarteleros, cocineros, vigilancia; su futuro laboral es, a priori, incierto. Desconozco si tanto el hostal como los otros comercios estaban asegurados, es muy probable que no sea así.

De otro lado, ese balcón corrido - y toda la segunda planta -, del periodo republicano, ha quedado en cenizas. Los que trabajamos en el sector cultura y turismo, sabemos de los esfuerzos de parte del propietario por haber recuperado ese inmueble para ponerlo en uso turístico y conservarlo. Desde ese balcón se tenía un buen ángulo para contemplar, desde lo alto, el Centro Histórico de la ciudad y el entorno geográfico, caracterizado por las montañas y el litoral del océano Pacífico. 

La quincha, muy utilizada desde tiempos pre coloniales y sistemáticamente ponderada durante el periodo republicano, toma protagonismo en este suceso. La segunda planta de los inmuebles del periodo republicano, tanto en Lima, Lambayeque y Trujillo – entre otras ciudades- son de quincha y con aplicaciones de yeso. La quincha constituye una de las tecnologías constructivas que dan la identidad a este periodo. Un extraordinario ejemplo es el inmueble ocupado por el “Club Central”, el llamado Palacio Iturregui, ubicado en la intersección de Pizarro con Junín. En ese sentido, la pérdida de este balcón y edificio republicano, pone de manifiesto que tan preparados estamos para prevenir y reaccionar frente a siniestros o terremotos. 

Como es usual, en nuestra sociedad, esperamos siempre que se dé el problema para reaccionar frente a lo que se veía venir. Ojalá que los propietarios de los diferentes inmuebles ubicados en el Centro Histórico de Trujillo, tomen en cuenta este hecho para saber que hacer de aquí en adelante. Felizmente no hubo pérdidas humanas, pudo ser peor. 

Mi solidaridad con toda la gente que trabajaba en el Hostal Colonial y los comercios afectados. La recuperación va tomar tiempo.

Víctor Corcuera Cueva
Trujillo, 5 de julio de 2018







MORTEM