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viernes, 27 de marzo de 2020

Un enemigo en comun


Un enemigo en común
Víctor D. Corcuera Cueva

Desde el día en que el presidente Martin Vizcarra decretó el estado de emergencia nacional, entendimos que la situación de la pandemia del coronavirus Covid-19 se iba tornando critica. Posteriormente, a causa del súbito aumento de infectados por este virus, se decretó la inmovilización social obligatoria, medida que no ha sido acatada por la totalidad de la población, lo cual está generando conflictos y enfrentamientos estériles entre las fuerzas armadas y la población civil en algunas regiones del país, ignorando realmente quien es el enemigo.

Debemos tener en claro que la guerra sanitaria es en contra de un enemigo en común, el coronavirus Covid-19 que, al presente, ya viene cobrando seis vidas en nuestro país. Razón por la cual las medidas decretadas son para impedir su propagación y donde el confinamiento es clave para alcanzar el objetivo. Es absurdo, entonces, que la gente no respete es el estado de emergencia nacional, exponiendo su salud y la de otros. Estas actitudes confirmarían lo declarado por el ministro de salud, Víctor Zamora, quien afirma que todos terminaremos por contraer el Covid-19.

Al presente, son 11 mil personas que han sido detenidas por no acatar el estado de emergencia, cifra que supera a la de los contagiados. La gente ignora que el enemigo en común es invisible a los ojos, pero letal para la población vulnerable.

No esperemos que alguien de nuestro entorno sea víctima de la pandemia para recién acatar las medidas sanitarias. Debemos cooperar, de lo contrario el confinamiento podría ampliarse, y el número de fallecidos podría superar las proyecciones oficiales, tal como sucede en Italia, España y Estados Unidos.

Publicado en el diario La Industria de Trujillo
Trujillo, 24 de marzo de 2020

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miércoles, 23 de octubre de 2019

La ruta de la independencia

La ruta de la independencia



Víctor D. Corcuera Cueva

Trujillo será la primera ciudad del Perú en celebrar el bicentenario, la proclamación de su independencia fue parte de un proceso en el amplio territorio del virreinato peruano. Sin embargo, la historia de la ciudad se encuentra enajenada del poblador Liberteño. El desconocimiento de este hecho histórico no sólo afecta la autoestima regional sino también que, con su enajenamiento, se pierde la oportunidad de ampliar la oferta turística regional.

Durante la década del 80 se logró intervenir inmuebles civiles, públicos y religiosos. Con la restauración del patrimonio mueble e inmueble, se rescató la huella artística y algunos trazos aislados de la historia de la ciudad, poco conocida hasta el momento.

Los trabajos de Jorge Zevallos Quiñones, Ricardo Morales, hermanos Vega Cárdenas, Juan Castañeda Murga, Alberto Pinillos, Frank Díaz Pretel y, recientemente, de Feren Castillo -entre otros- son un ejemplo del notable aporte de archivistas, historiadores y arqueólogos al conocimiento del pasado virreinal de nuestra ciudad. No obstante, el esfuerzo académico, poco o nada se ha difundido.

En tal contexto, las autoridades educativas y políticas, en compañía de los Guías de Turismo, deberían iniciar una campaña que democratice ese conocimiento a escala regional. Este proceso tendría cómo escenario las provincias del interior de la Región y las de los diferentes centros históricos de Trujillo. La puesta en valor de los usos y costumbres e inmuebles, donde nacieron y habitaron los próceres de la independencia trujillana, sería una palanca de desarrollo y crecimiento del turismo regional.

Para el 29 de diciembre del 2020, la ruta de la independencia debería ser ya un producto turístico en vía de consolidación.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo
Martes 22 de octubre de 2019

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viernes, 18 de octubre de 2019

Crisis hidrica


Crisis hídrica
Víctor D. Corcuera Cueva

El portal de SEDALIB ha publicado el cronograma de restricción de agua potable por trabajos en la planta de tratamiento de Chavimochic. Aun cuando esta información permitiría a la población tomar precauciones a tiempo, la realidad nos golpea frente a una situación constante: el agua potable de Trujillo depende de las operaciones de Chavimochic.

La población trujillana bordea el millón de personas, siendo los distritos más poblados: La Esperanza y El Porvenir; ambos situados en la parte alta del valle de Moche, sobre los 150 msnm. Esto explicaría la baja presión de agua y el porqué estos distritos son los más afectados durante la restricción de agua. Los otros distritos cómo Trujillo y Víctor Larco, por ejemplo, raramente se ven afectados, a excepción cuando hay daños serios durante El Niño. Asimismo, el suministro de agua para los distritos de la parte alta es máximo 2 horas diarias. ¿Esta realidad respondería a una decisión sociopolítica?

Además de los 55 pozos tubulares, utilizados para determinar el nivel freático, se tienen los pozos paralizados que suministraban de agua potable a la ciudad de Trujillo. Los 25 días sin agua potable que tuvimos que experimentar durante El Niño Costero, fue una señal de la grave situación de depender de Chavimochic. Es inaudito que Trujillo se dé el lujo de desaprovechar el manto acuífero de su entorno inmediato y que, constantemente, tenga que exponer su salud y economía.

A causa del calentamiento global y la crisis hídrica, la restricción de agua potable será más drástica en los próximos 10 años. La población trujillana debe exigir a sus municipios, accionistas de SEDALIB, la reactivación de los pozos; y la activación de un eficaz plan de contingencia.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria.
Trujillo, 15 de octubre de 2019

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jueves, 18 de abril de 2019

Autonomia y creatividad


Autonomía y creatividad


Víctor D. Corcuera Cueva

No es suficiente ser un profesional, en Turismo, para definir las políticas gubernamentales. Es necesario, también, tener la suficiente autonomía y libertad de construir, a largo plazo, una visión -con metas y objetivos- sostenible. Es una lástima que la Región La Libertad siga adaptándose a las decisiones digitadas desde Lima. La realidad nos demuestra que, por alguna razón, se ha avanzado muy poco. Aparentemente, la infraestructura turística es uno de los principales obstáculos. Sin embargo, la realidad histórica nos ha demostrado que son los funcionarios, la principal barrera.

Nuestra Región necesita de gestores con total libertad, inteligencia y creatividad para construir un destino único y excepcional. Un destino donde no haya la necesidad de compararlo con otros atractivos de orden nacional o internacional; es tiempo de purgarse del mal hábito de ser el «MachuPicchu del norte», sino todo lo contrario, que nuestra Región se convierta en una inspiración para otras realidades. ¿Los funcionarios actuales tendrán la capacidad de hacerlo?

En el plano local, el Sub Gerente de Turismo, recientemente, convocó a los actores del Sector para conocer de cerca la problemática. La informalidad en la prestación de servicios, fue el principal problema expuesto. Confiamos en que la Gestión Municipal vaya más allá de las retretas de Marinera, y empiece a crear las condiciones para que -al menos- el Centro Histórico Monumental, sea apacible y transitable- para peatones y vehículos.

Por otro lado, nos preguntamos cuando se hará cumplir las normas que rigen al Patrimonio inmueble -histórico y arquitectónico-. No podemos seguir permitiendo que nuestra ciudad lleve los colores de marcas de empresas telefónicas y financieras; en vez de los colores normados por el MINCUL.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo.
Martes, 16 de abril de 2019

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MORTEM