martes, 19 de marzo de 2019

Capital de la improvisacion


Capital de la improvisación


Víctor D. Corcuera Cueva

La diversidad geográfica de los Andes Centrales, impuso a los diferentes grupos culturales, asentados en el actual territorio peruano, constantes retos de adaptación y renovación tecnológica para hacer frente a los embates de la naturaleza. El resultado de ese conocimiento se observa en las magníficas obras de ingeniería hidráulica y civil, red vial, centros de observación astronómica y meteorológica, ubicados en La Libertad. O sea, el dato arqueológico nos revela el manejo y gestión de cuencas, que hubo siglos atrás, para mitigar los impactos negativos durante las avenidas de aguas y huaycos.

No obstante, el conocimiento ancestral, invadir de sacos con arena, obstaculizando el libre tránsito peatonal, es la solución que las autoridades trujillanas han optado -en pleno siglo 21- frente a los eventuales huaycos que podrían bajar de las quebradas. ¿El dato arqueológico sumado a la tecnología del presente, no es acaso suficiente como para que se den mejores respuestas?

Desde el 2017 se habla de la reconstrucción con cambios. Estimamos que algo debe estar cambiando ¿Para quién o para qué? Son respuestas que con el tiempo irán saliendo a la luz. Sin embargo, el paisaje urbano actual denota, una vez más, la improvisación y el mal manejo de los recursos frente a un viejo y conocido problema. No sólo el cambio climático está remplazando las flores por arena en Trujillo, sino también las malas prácticas en gestión pública.

Esta semana se inicia la temporada de cruceros en Trujillo. Evidentemente, la postal que quedará registrada en las cámaras de los turistas, será el de una ciudad atemorizada, atrincherada. Una realidad incoherente frente a la supremacía tecnológica de los monumentos arqueológicos.

De haber sido la capital de la primavera, seremos –a dos años del bicentenario- la capital de la improvisación.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria.
Trujillo, 19 de marzo de 2019.

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martes, 12 de marzo de 2019

El Niño viejo


El Niño viejo



Víctor D. Corcuera Cueva

William Quinn y otros investigadores, cómo Santiago Antúnez de Mayolo, han revisado documentos históricos con respecto a la cronología –desde el periodo colonial- del Fenómeno El Niño (FEN) en el territorio peruano. Sus resultados indican que, hasta el año 1987, han sido cerca de 80 eventos, tipificados entre moderado, intenso y muy intenso. De otro lado, el dato arqueológico evidencia que la presencia del FEN se remonta a los 10 mil años. Durante una larga línea de tiempo, o sea desde el Paijanense hasta el periodo Chimú, tuvieron que adaptarse y co-existir con los impactos negativos y positivos del FEN.

Los huaycos, hasta el momento, no han afectado a Chan Chan. Evidentemente, los arquitectos y paisajistas Chimú, planificaron estratégicamente su ubicación y edificación. Sin embargo, tuvieron que dotarla de elementos constructivos para evitar daños materiales -como lo sucedido en las Huacas de Moche-. Eso explica la existencia del muro que une los cerros Cabras y Campana. Aquel muro sirvió, entre otras cosas, para evitar que las avenidas de agua ingresen, por el lado norte, al área nuclear de Chan Chan.

Este domingo 17, se cumple dos años del primer huayco, proveniente de la quebrada San Idelfonso, que bajo por su cauce natural hasta el océano pacifico. A su paso dejó daños materiales que, hasta el presente, no se ha logrado reconstruir.

Si nuestros ancestros lograron prever soluciones para afrontar el FEN (moderados e intensos) ¿Por qué en el presente, con la acumulación de experiencias y conocimiento, no podemos hacerlo? Es tiempo qué los que toman decisiones aprendan de las experiencias del pasado, de aquella gente que estuvo más de 10 mil años en este territorio y logró, en su medida, dar soluciones.

Aún estamos a tiempo.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria.
Trujillo, 12 de marzo de 2019

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martes, 5 de marzo de 2019

Capacidad de carga


Capacidad de carga


Víctor D. Corcuera Cueva

La literatura especializada, indica que la capacidad de carga [turística] es el número máximo de personas que hace un uso determinado en un espacio sin causar impactos negativos al monumento o ambiente, así como también a la experiencia del visitante. Asimismo, estos permiten medir los impactos a las estructuras sociales, económicas, culturales y ambientales de los destinos turísticos. Evidentemente que existen metodologías para determinar la capacidad de carga.

No obstante, la existencia de metodologías, no entendemos en base a qué, algunos monumentos y sitios arqueológicos de La Libertad -que están en uso turístico-  han determinado poner un límite de personas (20) que pueden ingresar, acompañados, o no, con un Guía de Turismo. La pregunta que nos hacemos los usuarios es ¿Cuál es el documento o estudio técnico que ha argumenta tal delimitación? ¿Por qué 10, 15, 30, o 40 no podría ser el tope? Determinar, arbitrariamente, un tope de visitantes, sin los estudios correspondientes, conlleva a un impacto negativo en el sector.

De otro lado, es una realidad el déficit de guías de turismo en idiomas extranjeros (alemán, francés e inglés), lo cual, sumado al límite de visitantes por guía, pone en aprietos a los operadores de viaje frente al creciente arribo de cruceros, perdiendo oportunidades, con impactos económicos negativos en cadena.

En tal contexto, las instituciones que tienen en su administración los atractivos turísticos podrían invertir y comenzar a realizar tales estudios. Anualmente, de las universidades trujillanas, egresan profesionales en turismo con la capacidad optima de aportar y poner en práctica su capacidad profesional. Si se pretenden la excelencia como destino turístico, es momento de trabajar en cada detalle. Los resultados, a mediano plazo, son mensurables.

Artículo de opinión publicado por el diario La Industria – Trujillo.
Martes 5 de marzo de 2019

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martes, 26 de febrero de 2019

Trujillo sostenible


Trujillo sostenible



Víctor D. Corcuera Cueva

Uno de los grandes problemas que afronta la humanidad es el acceso al agua. Esta realidad, aparentemente, pasa desapercibida en la gestión ambiental de la ciudad de Trujillo. Los escasos espacios públicos, con áreas verdes, contienen plantas exóticas. Evidentemente su mantenimiento es costoso, tanto para el ambiente cómo para el bolsillo de los contribuyentes. ¿Cuánto se gasta mensualmente en el combustible de las cisternas?
La realidad nos demuestra que la población esta enajenada de los parques públicos. La mayoría de éstos se encuentran enrejados, mientras que otros hay que pagar para ingresar. Del mismo modo, hay una proliferación de “polideportivos”, los cuales brillan por el cemento y el césped artificial. ¿Es más práctico meter más cemento, que construir una ciudad sostenible?

Considerando que se bordea el millón de habitantes en la capital de la Región, la Gestión ambiental, debe considerar dos cosas: ampliar las áreas verdes, y la creación de ciclovías. Éstas tienen que ser diseñadas pensando en las necesidades de la población y del planeta. Deberán, entonces, considerar el uso de plantas xerófitas, con árboles que permitan la regeneración de la biodiversidad y que ofrezcas servicios ecosistémicos durables. 

La creación de ciclovías, es la respuesta más coherente e inteligente que cualquier gobierno local debe proyectarse. La red de ciclovías será la mejor cara de celebración del bicentenario. Lo contrario, en pleno siglo 21, será un signo de seguir atrasados, social y ambientalmente.

En tal sentido, los que toman decisiones deben considerar a los árboles y las ciclovías, como infraestructura de salud, tanto para la población cómo para el planeta.
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Artículo de opinión publicado en el diario La Industria – Trujillo.
26 de febrero de 2019

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martes, 19 de febrero de 2019

El Turismo en el bicentenario


El Turismo en el bicentenario


Víctor D. Corcuera Cueva


El 2020 Trujillo celebrará el bicentenario, sin embargo, seguimos pendientes de las políticas de desarrollo digitadas desde el poder central, desde Lima. La figura se repite en todas las instancias públicas de la Región, las cuales están supeditadas a las decisiones tomadas desde Trujillo, lo cual impide –entre otras cosas- la planificación y ejecución de proyectos sostenibles, en turismo, que beneficien a la población y el ambiente.

En los últimos 20 años, se ha avanzado muy poco en el sector Turismo. La Libertad, a pesar que se presume ser la única que contiene las 3 grandes regiones naturales, continúa aislada y segmentada. La realidad nos indica que se ha dado prioridad sólo a Trujillo, desestimando las potencialidades de crecimiento a las otras provincias. Los que toman decisiones deben brindar las facilidades de desarrollo del sector. Es cuestionable que la construcción de puentes y carreteras asfaltadas, en pleno siglo 21, sigan siendo obras con trasfondo político. El aislamiento, conlleva al déficit en la tolerancia, educación, sanidad, igualdad, respeto y comprensión de los pueblos.

Es momento que los funcionarios exijan al poder central qué el Turismo sostenible sea declarado política de Estado. En La Libertad, tenemos más de una razón para ser un modelo de gestión en la puesta en uso social del Patrimonio (Natural y Cultural). Anualmente, de las Universidades e Institutos, egresan profesionales con la capacidad cognitiva de contribuir con el desarrollo del sector. El bicentenario –en turismo- debe reflejar esa figura, un región autónoma y sostenible. De lo contrario, seguiremos dependiendo del flujo turístico que tiene como destino principal a Kuelap, Amazonas.

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martes, 12 de febrero de 2019

Estado de emergencia

ESTADO DE EMERGENCIA



Víctor D. Corcuera Cueva

Estamos exactamente a 2 años de haber experimentado el Niño Costero, el cual dejó miles de damnificados, daños en la infraestructura vial, y millonarias pérdidas materiales. De lo ocurrido no se ha aprendido nada, la población ha ocupado una vez más los espacios que -por orden natural- le corresponde al caudal de los ríos secos. Tampoco existe ordenamiento territorial, sumado a las invasiones de áreas naturales, como cerros, quebradas y pampas; el escenario frente a otro evento pluvial, cómo el vivido en el 2017, es preocupante.

De otro lado, el planeta está cambiando el patrón de comportamiento de los fenómenos meteorológicos, mientras que el hemisferio Norte se congela, el del Sur es un horno. Los Andes no es un área geográfica aislada, todo lo contrario, somos parte de un mundo conectado. El trasvase de nubes, provenientes del Atlántico, crearan las mismas condiciones para un potencial escenario de igual o mayor intensidad de lo que se vivió durante el Niño Costero. En tal contexto, ¿Existen planes de contingencia para el abastecimiento de agua potable, de conectividad vial y de asistencia médica?

A causa de la reciente tragedia en el sur del Perú, finalmente el Gobierno ha declarado en Estado de Emergencia a todas las regiones del litoral, entre ellas La Libertad. Ya se reportaron lluvias intensas en las regiones de Tumbes y Piura, el escenario vuelve a repetirse y, al parecer, Lambayeque es la próxima región. ¿Estamos preparados para reaccionar y mitigar los impactos negativos? O sea, hay que recordar todo lo que experimentamos en el 2017 y ordenarnos, de lo contrario, tal como lo indican los especialistas, el Estado peruano no estaría en la capacidad de reaccionar eficientemente.

Trujillo, 12 de febrero de 2019

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martes, 5 de febrero de 2019

MENTIRAS verdaderas


Mentiras verdaderas



Víctor D. Corcuera Cueva


Las declaraciones dadas por el Ministro de Cultura, Rogers Valencia, durante su reciente visita a Trujillo, reflejan su escaso conocimiento con respecto a la problemática del Sector en La Libertad. Ha dejado claro que su despacho no tiene competencia en solucionar uno de los problemas más graves que atenta contra la zona intangible de Chan Chan. Dos sectores del Monumento están afectados por los volqueteros que arrojan a diario restos de escombros, desmonte y basura.

Estas acumulaciones de desechos atentan, también, contra la salud ambiental de la población trujillana, además de convertirse en una pésima postal para los visitantes. El Estado Peruano firmó la Convención sobre la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural; celebrada en Paris en 1972. Por lo tanto, el titular de Cultura no debe excusarse de su responsabilidad, argumentando que éste es un problema municipal.

De los 12 bienes UNESCO en el Perú, Chan Chan es el único que se encuentra en la Lista roja de Sitios en peligro -durante 33 años-. Es momento que los gobiernos locales y regional, coordinen acciones para solucionar definitivamente este problema. De lo contrario deberían dar un paso al costado y dejar la posta a profesionales que si tienen la voluntad y capacidad de hacerlo.

La metrópoli de Chan Chan fue planificada antes de ser construida. Una de las condiciones para su edificación fue el acceso al agua y cercanía al mar.  Su ubicación entre el océano y las montañas, la dotaron de un simbolismo excepcional, donde la arquitectura monumental jugó un rol decisivo. Chan Chan es la máxima expresión de la humanidad de transformar el barro en arte. 

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo. Martes 5 de noviembre de 2019 p. 14

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MORTEM