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martes, 30 de octubre de 2018

Geoglifos de la Quebrada Santo Domingo


Los geoglifos de la Quebrada Santo Domingo

Micro-geoglifo "espiral con voluta". © Víctor Corcuera Cueva, 2003
Víctor D. Corcuera Cueva

Este 1 de noviembre se cumple 18 años de la defensa de la zona arqueológica Quebrada Santo Domingo, margen izquierda del valle de Moche. La secuencia ocupacional abarca desde el Paijanense hasta el Intermedio Tardío, o sea, más de 10 mil años de ocupación cultural. El entorno geográfico inmediato y su ubicación próxima a la Loma Ochiputur, lo dotan de valores paisajísticos únicos y excepcionales. Asimismo, el hallazgo de talleres líticos, caminos arqueológicos, geoquilcas y canales hidráulicos, conforman la riqueza arqueológica asociada a diferentes culturas. Las investigaciones de Víctor Corcuera Cueva y Gori Echevarría López, indican que las geoquilcas de la QSD fueron realizadas cuando Chan Chan alcanzó su máximo apogeo. La superficie de las terrazas cuaternarias, han sido utilizadas como lienzo para elaborar, sobre su superficie, los micro-geoglifos. En tal sentido, se estima que la QSD es el repositorio más grande de micro-geoglifos a nivel mundial.  No obstante, frente al abandono del Estado, su destrucción ha sido sistemática, lo que ha motivado la reacción de instituciones para su salvaguarda. La Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR), ha liderado su protección e investigación. La APAR, oportunamente denunció y alertó al Ministerio de Cultura, el peligro latente frente al avance de traficantes ilegales de terrenos. A pesar de las adversidades, consideramos que, por sus valores geológicos, ambientales, tecnológicos y paisajísticos, el entorno de la QSD podría ser gestionado para ser un Geoparque. Su uso social se daría a través de la investigación, divulgación y educación.

En el valle de Moche existen solo dos lugares con micro-geoglifos: La Quebrada Santo Domingo y las Lomas del Cerro Campana, ambos de manufactura Chimú, con una antigüedad aproximada de 800 años.

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miércoles, 5 de septiembre de 2012

ATENTADO CONTRA EL CAMINO EPIMURAL CHIMÚ: MURALLA LA CUMBRE

ATENTADO CONTRA MURALLA PRE INCA “LA CUMBRE”
Víctor Corcuera Cueva



-“…Pero los sitios arqueológicos no están allí para convertirse en sitios turísticos, los monumentos nacionales no son paradas visuales para la sublimación alucinante y las fantasías etéreas de turistas extranjeros, los sitios arqueológicos son el testimonio de nuestra larga historia cultural, de nuestra misma existencia física, por cuya razón deben ser tratados con respeto y preservados por siempre. La destrucción de cualquier monumento arqueológico peruano, de cualquier guaca, solo por este hecho, debería traer como consecuencia la más grande ignominia social….”

Gori Tumi  Echevarría López 2008. ¿Por qué debemos defender el Patrimonio Arqueológico? En: http://ley29164.blogspot.com/2008/05/por-qu-debemos-defender-el-patrimonio.html

El pasado 26 de agosto del 2012 un grupo de investigadores de la cultura y biodiversidad realizamos una vista al Cerro Campana, Apu de suma importancia para los pobladores de los  Valles Moche y Chicama. Esta montaña se encuentra ubicada a 16 Km. al norte de la ciudad de Trujillo, y posee un enorme patrimonio arqueológico que está recién siendo explorado; pudiéndose mencionar los reportes publicados por el arqueólogo Jesús Briceño (1997) sobre la ocupación del periodo Paijanense (10 000 a.C.) y el reporte de Geoglifos  por  la Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR) (2011), entre otros, que hablan de los testimonios que nuestros ancestros nos legaron en esta zona del norte del país.

Chan Chan la capital de la cultura Chimú (S. IX – XV), surge –arquitectónicamente- como respuesta a las nuevas estructuras de poder, donde en su  planificación urbana se articulan espacios sagrados y públicos. Se denota una organización monumental con grandes centros arquitectónicos amurallados. La capital Chimú fue en si una Unidad arquitectónica, donde sus más  de 20 kilómetros cuadrados no solo abarcaron los centros ceremoniales, administrativos y áreas de cultivo; sino también el gran camino epimural conocido hoy en día como “La Cumbre”. Esta muralla es un testimonio físico de  ingeniera constructiva que nuestros antepasados lograron desarrollar. Son nueve kilómetros lineales que unían físicamente el Cerro Campana y el Cerro La Cumbre (Fig. 1).  Para su construcción se utilizo arena, gravilla, piedras grandes y pequeñas para sus bases, generando así una respuesta técnica a los materiales disponibles y la necesidad funcional constructiva local. Por su ubicación, esta Muralla sirvió como límite de la llaqta que hoy se conoce como Chan Chan, habría servido también como dique de protección frente a las inundaciones producidas por  el fenómeno pluvial “El niño”.

Durante el siglo XIX se destruyó un tramo de esta Muralla para dar pase a la vía del ferrocarril   que unía los valles azucareros Moche y Chicama, luego en el siglo XX se amplió esta destrucción para permitir la construcción de lo que ahora es la carretera Panamericana (Figura 2).

En publicaciones anteriores se ha denunciado los atentados constantes que los sitios arqueológicos ubicados en el Cerro Campana son víctimas. En esta reciente salida al Apu Campana pudimos constatar la demolición de 20 metros lineales de la “Muralla La Cumbre” (Figura 3).  Esta  destrucción fue realizada para levantar una trocha carrozable. Esta trocha  se inicia en la carretera Panamericana y tiene como destino a dos canteras de explotación de agregados de construcción (Figura 4, 5 y 6). Y si esto no fuera poco a ambos lados de los 700 metros de la  trocha carrozable se está dejando escombros y residuos sólidos de construcción (Figura 7). Ambos hechos son delitos que no deben quedar impunes. La Muralla “La Cumbre” forma parte de una unidad arquitectónica del Periodo Intermedio Tardío, similares a los complejos constructivos de Chan Chan.

El Ministerio de Cultura debe tomar cartas en el asunto y cerrar definitivamente esta trocha carrozable, lo contrario permitiría que esta reliquia arqueológica sea expuesta a su destrucción permanente.

Es una lastima que para la mediática y exclusiva "Ruta Moche" solo se considere algunos sitios arqueológicos; excluyendo y dejando a su suerte el vasto, rico y diverso Patrimonio que existe en la Región La Libertad. Es tiempo de replantear la logística estatal que beneficia a la empresa privada que discrimina el legado ancestral aquel que no le es rentable.

Víctor Corcuera Cueva
Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR)
Trujillo el 5 de setiembre del 2012.
  
Bibliografía

BRICEÑO ROSARIO, Jesús 1997. Reporte de evidencias paijanenses en la loma del Cerro Campana, Valle Moche. Revista del Museo de Arqueología, Antropología e Historia.Universidad Nacional de Trujillo. 7: 17-37.

Gori Tumi ECHEVARRÍA LÓPEZ y Víctor CORCUERA CUEVA 2011. Los geoglifos de Cerro Campana, segundo informe. Boletín APAR 10: 294-308. [Disponible en línea en: http://issuu.com/apar/docs/boletinapar3_10]

 Figura 1. Ubicación de la Muralla La Cumbre (Dibujado por Víctor Corcuera) Foto: Google Earth
Figura 2. Muralla La Cumbre con las ubicaciones de las areas afectadas. Foto Víctor Corcuera 2012.
Figura 3. 20 metros lineales destruidos en su integridad. Foto Víctor Corcuera 2012.
Figura 4. La trocha carrozable se abre paso sobre los restos de la Muralla. Foto Victor Corcuera 2012.
Figura 5. La trocha lleva únicamente hasta la cantera. Foto Víctor Corcuera 2012.
Figura 6. La cantera que provee agregados para la creciente industria inmobiliaria. Foto Víctor Corcuera 2012.
Figura 7. La trocha sirve como acceso, también, para que el área arqueológica sirva de botadero. Foto Víctor Corcuera 2012.
¿Vamos en la vía del desarrollo? Foto Víctor Corcuera 2012.

jueves, 23 de junio de 2011

PROBLEMAS QUE AMENAZAN LA INTEGRIDAD DE LA COMUNIDAD LOMAL DEL APU CAMPANA

Amenazas contra la integridad de la
Comunidad Lomal y reliquias arqueológicas  "Lomas del Apu Campana"
 Por Víctor Corcuera Cueva

Vista del Balneario de Huanchaco desde las Lomas  del Cerro Campana

Es en mi niñez que escucharía por primera vez la leyenda de la “campana de oro” y que si mal no recuerdo “esta campana se iba volando y se escondía detrás de un cerro y con el tiempo el cerro tomo su nombre: Cerro Campana”. Es así que en las tardes de verano, cuando mi madre nos llevaba a Huanchaco, solía ver sin cesar al cerro y le buscaba la forma de campana y hasta en mi imaginación escuchaba el campaneo. Con el tiempo y a medida que me sumergía en la lectura de los escritos de Juan Pulgar Vidal, surgió la curiosidad de caminar, explorar y ver “in situ” la fauna y flora silvestre tal y cual el maestro Pulgar Vidal describía en el capitulo referente a las Lomas costeras.
Es recién cuando cursaba la carrera de Guía Oficial de Turismo que tuve la oportunidad de ascender hasta la parte media del Cerro Campana para luego descender y bajar por el litoral de Huanchaco. Lo que recuerdo de mis pensamientos de aquella primera experiencia es que estaba frente a un Apu, un ente sagrado por los antiguos pobladores del Valle Moche y Chicama. Imaginaba a caminantes en direcciones opuestas de norte a sur y viceversa. Con la presencia de restos de moluscos terrestres y marinos, los imaginaba alimentándose bajo la sombra y protección de un paraviento. ¿Los cactus gigantones habrían servido también para que los antiguos caminantes dejen sus marcas y un “te quiero baby” o un “promoción San Juan”? (Ver figura 1). No lo sé, pero de seguro los frutos de algunos cactus fueron bien apreciados. Aquella oportunidad observaría y apreciaría a milímetro el todo, quedaría absorto, la sensación era la misma de observar  por primera vez un planeta.

El Cerro Campana se ubica a 16 km. al nor oeste de la ciudad de Trujillo y a 6 kilómetros del litoral del distrito de Huanchaco, provincia de Trujillo, Región de la Libertad, margen derecha del valle de Moche. (Ver Figura 2).

En 1996 se lanzo la propuesta para declararla como Área de Conservación Regional (ACR) pero hasta la fecha los responsables del informe técnico brillan por su silencio. El periodista Sánchez Santur (2005) en su artículo que gano el “Biodiversity reporting award” señala que la extensión es de 4 mil 564.98 hectáreas comprendidas entre los 200 y 996 msnm, área que será distribuida en caminos de acceso (4.72 Has), zona demostrativa (29.64) y conservación (4,530.68 Has), con un perímetro de 45 mil 45.286 metros. También contempla una franja de 20 metros de ancho por 2.545 metros de longitud para el camino de ingreso, paralelo a la muralla pre inca (lado oeste), partiendo del kilómetro 574 de la carretera Panamericana Norte. Esta información ha sido confirmada por el Relacionista Público del Proyecto Chavimochic: Humberto Landeras.
Hace poco se creó el “Grupo Impulsor” convocados por El Gobierno Regional de La Libertad. Parece que se tiene un avance considerable . Pero tanto el Catedrático Luis Pollack como el Biólogo Carlos Quiroz , estiman que no es suficiente. Además, según Percy Valladares Huamanchumo (Director de la Biblioteca Municipal de Huanchaco) el Gobierno Regional no les ha enviado el informe técnico ni tampoco los ha convocado. Valladares es uno de los que forman el “Grupo Impulsor” y con laudables esfuerzos ha logrado involucrar a profesionales y empresarios en una cruzada que tiene por fin proteger y conservar las Lomas del Cerro Campana.
El descontento surge y se argumenta frente al reciente reporte de Geoglifos en las Lomas Costeras del Cerro Campana (CORCUERA CUEVA, Víctor y Gori Tumi ECHEVARRIA LÓPEZ. 2011) , y el reporte de material arqueológico del Periodo Paijanense (Briceño, 1997) . (Ver Figs. 3 y 4)
Ambos reportes son fundamentales para replantear la extensión y desde donde debe abarcar la futura ACR “Lomas del Cerro Campana”. Pues el equilibrio de la biodiversidad del macizo se debe gracias a la interacción natural entre los tres pisos altitudinales del Cerro Campana . (Ver Figs. 5,6 y 7). La Biodiversidad que está en la parte media y superior del Cerro Campana se debe gracias a la existencia de las Lomas Costeras las cuales están ubicadas a partir de los 100 m.s.n.m. Tanto el material arqueológico como la existencia de “Achupallas” en sus seis variedades desaparecerían si solo se considera al ACR (Área de Conservacion Regional) a partir de los 200 m.s.n.m. Por consecuencia la biodiversidad que engloba a los tres pisos altitudinales ante el inminente propósito que tiene el PECH (Proyecto Especial Chavimochic) de irrigar el piso altitudinal “desértico” desaparecería y sus consecuencias serian nefastas, generando el efecto invernadero en el valle Moche. (Ver Figs. 8,9 y 10).
Pero no solo el plan de irrigación es el único problema que atañe a nuestra único “laboratorio natural” de la Provincia de Trujillo, sino también, la sistemática expansión de la industria avícola, porcina, canteras de agregados de construcción y diferentes intentos de invasión por parte de traficantes ilegales de tierras. (Ver Figs. 11 y 12)

En conclusión, los técnicos del Proyecto Chavimochic deben buscar otro trayecto por donde pase el futuro canal madre. Si se mantiene el trazo por la parte oeste del Apu Campana, los impactos van a ser nefastos para toda la Comunidad Lomal que si no mueren durante la construcción del canal, moriran a causa de los pesticidas utilizados en los monocultivos proyectados a irrigar en la zona baja. El Gobierno Regional de La Libertad debe considerar ampliar las hectáreas de transferencia. Estimo que la propuesta de ACR debe cambiar a Santuario arqueológico, ecológico e histórico APU CAMPANA; lo cual permitira establecer la zona intangible, el anillo de amortiguamiento y delimitarlo físicamente. De esta manera se crearía las condiciones básicas para la investigación científica inter disciplinaria y puesta en valor de uso turístico y educativo.

El Turismo Científico será el pilar económico que permitirá engranar Corredores con Rutas Temáticas, generando más oportunidades de inclusión socio económica respetando los estándares internacionales de respeto al medio ambiente y educando para el futuro.

Se tiene que actuar ya y no permitir que la biodiversidad de la Provincia y nuestras reliquias arqueológicas sean pisoteadas por intereses mezquinos y minoritarios. (Ver figura 13).

Atte.
Víctor Corcuera Cueva
Todas las fotografías por Víctor Corcuera Cueva.
Trujillo, el 23 de junio del 2011.

 
 Figura 1: Cactus Curis (Neoraimondia arequipensis)

 Figura 2: Mapa de ubicación del sitio de Lomas de Cerro Campana. Gori Tumi 2011.
 Figura 3: Geoglifos antropomorfos. Foto Víctor Corcuera 2011.
 Figura 4: Geoglifo figurativo antropomorfo cubierto por achupallas y semi enterrado por arena, notar la referencia de la Escala APAR en la base de la figura. Foto Víctor Corcuera 2011.

 Figura 5: “Achupalla” (Tillandsia purpurea)

 Figura 6: Paisaje de las Lomas del Cerro Campana, en transición cromática.
Este es el hábitat propicio del zorro, vizcacha, ratón de campo, gato montés, canastero, pamperito, lechuza de los arenales, halcones color plomo, picaflores, etc. (Sánchez Santur, 2005)


 Figura 7: Otra variedad de “achupalla” (Tillandsia recurvata)

 Figura 8: Hitos del PECH (proyecto especial Chavimochic) que indican por donde pasara el Canal Madre.


Figura 9: Este hito del PECH está a 115 m.s.n.m.  a solo 30 metros de los geoglifos reportados  por CORCUERA, Victor y Gori ECHEVARRIA.

Figura 10: La imagen habla por si sola, el hito del PECH como un mojón en medio de una población de “achupallas”. Al fondo el Cerro Campana.

 Figura 11: Las granjas industriales avícolas es otro gran problema que amenaza la integridad de las Lomas del Cerro Campana.

 Figura 12: La expansión de las canteras de agregados para construcción y las latentes invasiones de traficantes ilegales de tierras avanzan a pasos agigantados.
Sólo se protegen, en Chile, las reservas La Chimba (30 km2) y en Perú, Lachay y Paracas (Sánchez Santur, 2005)

 Figura 13: Geoglifo antropomorfo, semi destruido por las llantas de un vehículo motorizado.

Flora: 221 especies de plantas (forrajeras, alimenticias, fitogenéticas y ornamentales), entre líquenes (37), hepáticas (5), musgos (13), pteridofitas (13) y 159 fanerógamas. Esta diversidad florística es superior a la que tienen las Lomas de Lachay (100 especies).
El 20 % de ella es medicinal (Sánchez Santur, 2005)



Fauna: 60 especies de vertebrados: 6 mamíferos, 27 aves (algunas endémicas), 15 de reptiles. Los invertebrados superan las 200 especies: arañas plateadas y viuda negra, ciempiés y caracoles.



Estos hábitats alcanzan su máximo desarrollo en el desierto peruano, con 40 áreas definidas y su mayor diversidad en el Cerro Campana con 221 especies de plantas; Lachay con 100; Atiquipa con 120; y Lomas de Mollendo con 122.
9Briceño Ruiz, J. (1997). Evidencias Paijanense en la loma del Cerro Campana, valle de Moche. Revista del Museo de Arqueología, antropología e historia. N°7, pp. 17-37.

MORTEM