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miércoles, 12 de febrero de 2020

Impunidad


Impunidad
Víctor D. Corcuera Cueva

El pasado 30 de enero, el titular de la Dirección Desconcentrada de La Libertad (DDC-LL) anunció la restauración del geoglifo/geoquilca Triple Espiral Chimú, el cual fuera gravemente afectado durante el 2015 por los invasores de la zona arqueológica Quebrada Santo Domingo, Laredo, La Libertad.  

Considerando que el Paisaje arqueológico de la Quebrada Santo Domingo está constituido por los geoglifos/geoquilcas, talleres líticos Paijanense, caminos, estructuras arquitectónicas, quebradas, cerros y terrazas cuaternarias; además de intervenir un solo elemento, la geoquilca Triple Espiral, se debería, entre otras acciones, clausurar definitivamente el acceso al lugar.

De otro lado, aun cuando la Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR PERÚ) advirtió de la amenaza de destrucción del geoglifo Triple Espiral -lo que motivó el pronunciamiento de la UNESCO frente a la grave situación-, el Ministerio de Cultura no hizo nada por evitar tal tragedia. Asimismo, hasta el momento la DDC-LL no ha realizado ningún proceso judicial contra el Proyecto Chavimochic, cuya maquinaria pesada fue la responsable de la destrucción de otros bienes arqueológicos – en la misma zona- en el 2004.  

Desde hace 20 años hemos señalado la necesidad de clausurar definitivamente el puente que da acceso a esta zona arqueológica. Sin embargo, la desidia, el desprecio y la omisión de funciones de aquellos funcionarios enquistados, han permitido la destrucción sistemática de los talleres líticos, caminos y decenas de geoglifos; quedando estos delitos vergonzosamente impunes.

Ojalá que esta intervención anunciada sea el inicio de una nueva historia en pro de este excepcional Paisaje arqueológico, la Quebrada Santo Domingo.

Publicado en el diario La Industria de Trujillo
Trujillo, 4 de febrero de 2020

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Los colores de Chan Chan


Los colores de Chan Chan
Víctor D. Corcuera Cueva

Es muy probable que hace mil años, cuando la gente llegaba a Chan Chan –capital del gran imperio Chimú- se quedaba asombrada por la altura y el acabado de los muros que la cercaban. Tanto para los habitaban y los forasteros el paisaje no pasaba desapercibido. Si sacáramos virtualmente todas las edificaciones y los cultivos modernos ubicados en el valle de Moche, el resultado visual sería sorprendente para todos.

El tapial y el adobe utilizado en Chan Chan fueron el sello de poder de los ingenieros chimú. Asimismo, es más que probable que los relieves y algunos muros hayan sido pintados con las mismas tonalidades de la Huaca de la Luna. 

Asimismo, los espacios consagrados al culto y ceremonias estaban ornamentados. Elaborados textiles con aplicaciones metálicas, vegetales y plumas de aves exóticas se extendían en planos verticales y horizontales. La metrópoli Chimú tenía los colores de la amazonia y de la cálida arcilla costeña, una verdadera armonía cromática que combinaban con la acústica producida por el sonido de las olas del mar.

Estamos próximos a las elecciones congresales y ningún candidato liberteño ha planteado, en su línea de acción, su compromiso con el patrimonio arqueológico. Si Chan Chan siendo sitio Unesco las autoridades se pelotean y lavan las manos ¿Qué podríamos esperar de ellos para la intervención y conservación de otras áreas arqueológicas como la Quebrada Santo Domingo, en Laredo, por ejemplo?  Por otro lado, ¿Cuáles serían los impactos económicos si se le quita el titulo Unesco? ¿El turismo regional está preparado para tal eventualidad?

Los colores actuales de Chan Chan son del abandono del Estado y de la falta de civismo de la población.

Publicado en el diario La Industria de Trujillo
Trujillo, 21 de enero de 2020

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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Omision de funciones


Omisión de funciones
Víctor D. Corcuera Cueva

Una vez más la ampliación ilegal de la frontera agrícola está destruyendo los valiosos testimonios arqueológicos ubicados en la Quebrada Santo Domingo, valle de Moche. Los materiales arqueológicos pertenecientes a la cultura Paiján están siendo depredados sistemáticamente frente a la mirada cómplice de los funcionarios.

 Las investigaciones de Paul Ossa (1973), Lucía Medina (1989), Rosario Becerra (2000), y Víctor Corcuera (2019); concluyen en la existencia de toda la cadena de producción de las puntas Paiján en la Quebrada Santo Domingo. La riqueza geológica y biodiversidad de la Loma Ochiputur crearon las condiciones para que nuestros ancestros establezcan sus canteras, talleres líticos y campamentos en un área comprendida por la Quebrada Santo Domingo, Loma Ochiputur y Punta Uripe.

Los desechos -líticos y malacológicos- hallados en los campamentos situados en la Loma Ochiputur y cercanos de las fuentes de agua en la Quebrada Santo Domingo, proyectan las actividades económicas y sociales de los primeros pobladores del valle de Moche.
No obstante, este conocimiento, estos excepcionales testimonios siguen en un estado de vulnerabilidad alarmante. Esta cruda realidad nos hace cuestionar la irregular actitud de los funcionarios de la DDC-La Libertad. Dos décadas después, con la misma problemática, demuestra que la omisión de funciones estaría motivada por otros intereses, contrarios a los de proteger el Patrimonio de la Nación.

 Este primero de noviembre se cumple 19 años de lucha por la defensa y protección de la Quebrada Santo Domingo. La huella Paijanense, única y excepcional en esta parte del valle de Moche, podría ser destruida en su totalidad si el Estado peruano no reacciona a tiempo.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria
Trujillo, 29 de octubre del 2019

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miércoles, 21 de agosto de 2019

Museos y realidad aumentada


Museos y realidad aumentada



Víctor D. Corcuera Cueva


Los museos del Perú están cambiando y mejorando sus espacios, algunos más democráticos e inclusivos que otros. Las nuevas gestiones están apuntando por la Interpretación del Patrimonio para sensibilizar a los visitantes y, en cierto modo, forjando identidades. Estos objetivos se están logrando, en parte, gracias al uso de tecnologías de la información y comunicación en el entorno museístico.

Sin embargo, una realidad generalizada es la ausencia del uso de la Realidad Aumentada en museos y Centros de Interpretación. La Realidad Aumentada (RA) es aquella que permite al usuario ver e interactuar en un espacio y en tiempo real, combinando la realidad virtual con el mundo real y con registro en 3D. O sea, una experiencia sensorial sin límites.
En los museos especializados, cómo el de Historia Natural de Burdeos, o el de Lascaux IV; la RA permite una mejor accesibilidad y difusión gracias al uso de guías personalizadas. Al final de la visita son los niños que desean continuar sumergidos en el extraordinario mundo de la Ciencia.

Nos queda imaginar, por ahora, lo valioso que sería que los Museos de La Libertad cuenten con estas tecnologías. Imagínense interactuar, con RA, en un taller lítico donde el Hombre de Paiján tallaba sus puntas y otros artefactos; ser espectador de la edificación de las Huacas de Moche; o aún mejor, ver la totalidad de los geoglifos de la Quebrada Santo Domingo y la biodiversidad de la Loma Ochiputur durante el Fenómeno del Niño.

Sin duda, la Realidad Aumentada permitiría acercar los Museos a la población, generando en ellos una mejor autoestima. Es tiempo que el Estado innove los entornos museísticos, se generaría una palanca de desarrollo social y ampliación de la oferta turística regional.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo
Martes, 20 de agosto de 2019

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miércoles, 19 de junio de 2019

La Loma Ochiputur


La Loma Ochiputur



Víctor D. Corcuera Cueva

La Loma Ochiputur está ubicada en el flanco Oeste del cerro Ochiputur, en el distrito de Salaverry, interfluvio de los valles Moche y Virú. Visto desde la Panamericana, durante el atardecer, su apariencia cromática hace contraste con los monocultivos ubicados en la parte baja de la Loma, la Pampa de Salaverry.

Lamentablemente, desde hace algunos años, los nuevos propietarios de esta Pampa han cercado toda la parte baja, impidiendo el acceso a la Loma. Situación que se agrava puesto que, frente al abandono del Estado, en la actualidad es usada como circuito privado de motocross y cuatrimotos, quienes a su paso afectan seriamente los vestigios arqueológicos y los ecosistemas allí existentes.

Hace 14 mil años, esta zona era utilizada como área de subsistencia por los grupos de nómades Paijanenses. La abundante vegetación, fuentes de agua, canteras de piedra y mamíferos menores, fueron las condiciones para que los primeros pobladores de la Costa Norte la ocuparan. El dato arqueológico indica que fue usada como área de tránsito entre el litoral y la parte media del valle de Moche, y como ruta estratégica de acceso al valle de Virú.

En tal contexto y frente a las evidencias, las posibilidades de intervención científica se justifican. Su investigación daría luces de la llegada de los primeros pobladores al valle de Moche, así como también conocer los procesos de desertificación, migración y asentamiento en los primeros milenios de nuestra historia regional.

La Loma Ochiputur es una joya natural, es tiempo de devolverla a la población.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo.
Martes 18 de junio de 2019

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miércoles, 17 de abril de 2019

Llaqtas, en total abandono


Llaqtas, en total abandono





Víctor D. Corcuera Cueva
El abandono del patrimonio arqueológico, es una realidad que nadie puede negar. La indiferencia, entre otras cosas, otorga luz verde para el saqueo de los bienes arqueológicos. Un caso emblemático, en el valle de Moche, es la Quebrada SantoDomingo. Valiosos testimonios que datan de más de 10 mil años, fueron devastados –irreversiblemente- frente a la mirada indolente de los funcionarios del Ministerio de Cultura.

De modo similar, una grave situación pasa con las estructuras arquitectónicas que se abandonan después de haber sido intervenidas, las cuales quedan expuestas, acelerando su envejecimiento. Un notorio ejemplo es la llaqta de Chan Chan, donde las lluvias del Niño Costero (2017) afectaron, gravemente, las áreas intervenidas en los últimos 10 años.  Lo mismo sucede con la zona monumental de la llaqta de Marcahuamachuco. La semana pasada se informó el daño estructural en su zona nuclear. Las causas, sean por origen climático o –difícilmente creíbles- por actos vandálicos, ponen en evidencia su abandono.

Si ambas llaqtas -una al borde del mar, y la otra en las alturas de los Andes Liberteños-, han sobrevivido al tiempo por más de mil años; nos preguntamos, entonces, si las intervenciones, en ambos monumentos, son sostenibles.

Los resultados, en conservación y restauración, de los sitios mencionados, demuestran una indiscutible ausencia de gestión y manejo a largo plazo. Por consiguiente y considerando las afectaciones a los yacimientos, las comunidades, con justa razón, se preguntan ¿Quién se favorece con el jugoso presupuesto otorgado para ambas Unidades Ejecutoras?
En tal sentido y frente a los resultados, nada prometedores, el Gobierno debería considerar el inmediato cambio de las direcciones de estas Unidades Ejecutoras y ser más estricto con los resultados esperados.

Artículo de opinión publicado en el diario La Industria de Trujillo.
Martes 9 de abril de 2019

Artículo en versión PDF: Pulse aquí 





martes, 30 de octubre de 2018

Geoglifos de la Quebrada Santo Domingo


Los geoglifos de la Quebrada Santo Domingo

Micro-geoglifo "espiral con voluta". © Víctor Corcuera Cueva, 2003
Víctor D. Corcuera Cueva

Este 1 de noviembre se cumple 18 años de la defensa de la zona arqueológica Quebrada Santo Domingo, margen izquierda del valle de Moche. La secuencia ocupacional abarca desde el Paijanense hasta el Intermedio Tardío, o sea, más de 10 mil años de ocupación cultural. El entorno geográfico inmediato y su ubicación próxima a la Loma Ochiputur, lo dotan de valores paisajísticos únicos y excepcionales. Asimismo, el hallazgo de talleres líticos, caminos arqueológicos, geoquilcas y canales hidráulicos, conforman la riqueza arqueológica asociada a diferentes culturas. Las investigaciones de Víctor Corcuera Cueva y Gori Echevarría López, indican que las geoquilcas de la QSD fueron realizadas cuando Chan Chan alcanzó su máximo apogeo. La superficie de las terrazas cuaternarias, han sido utilizadas como lienzo para elaborar, sobre su superficie, los micro-geoglifos. En tal sentido, se estima que la QSD es el repositorio más grande de micro-geoglifos a nivel mundial.  No obstante, frente al abandono del Estado, su destrucción ha sido sistemática, lo que ha motivado la reacción de instituciones para su salvaguarda. La Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR), ha liderado su protección e investigación. La APAR, oportunamente denunció y alertó al Ministerio de Cultura, el peligro latente frente al avance de traficantes ilegales de terrenos. A pesar de las adversidades, consideramos que, por sus valores geológicos, ambientales, tecnológicos y paisajísticos, el entorno de la QSD podría ser gestionado para ser un Geoparque. Su uso social se daría a través de la investigación, divulgación y educación.

En el valle de Moche existen solo dos lugares con micro-geoglifos: La Quebrada Santo Domingo y las Lomas del Cerro Campana, ambos de manufactura Chimú, con una antigüedad aproximada de 800 años.

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MORTEM